El Antropocentrismo que no cesa
Si por algo se caracteriza hoy este planeta, es por padecer el antropocentrismo de la especie humana. Pero no siempre fue de esta manera. En distíntas épocas y culturas existieron personas que, en distinta medida, respetaron la naturaleza con la que convivían y trataron de devolverle siempre lo que le quitaron. Es lógico, ya que esa naturaleza forma parde del propio ser humano y no tiene sentido ir en su contra.
La espiritualidad humana veneró la naturaleza como la mejor forma de estar en armonía con los ecosistemas y los seres vivos. Hoy en día, sin embargo, la mayoría de las grandes religiones son creaciones de base antropocéntrica que construyeron su dios a imagen y semejanza del hombre y que a un mismo tiempo convirtieron la tierra en un espacio de tránsito y sufrimiento hacia la salvación. Un lugar por tanto ajeno a las apiraciones de eternidad del ser humano.
Esta visión del mundo está hoy tan instalada en nuestra sociedad que forma parte incluso de las iniciativas científicas o de las ideas de progreso. El hombre como medida de todas las cosas y el antropocentrismo la única vara de medir. El especismo es una actitud que degrada al resto del mundo vivo por la única razón de una especie dominante. Mientras en todo el planeta se arrasan bosques, se modifican los ecosistemas, y se hacen desaparecer multitud de especies animales en un acto de absoluto desprecio por la vida, nos afanamos con leyes y sanciones en mantener y prolongar a toda costa la vida humana. Los hospitales se llenan de enfermos terminales que se mantienen con química y tecnología como si esa vida que llegó a su fin tuviera más valor que todo lo que arrasamos. Pero la historia de la humanidad está llena de guerras y sangre porque en el fondo el ser humano desprecia también su propia vida… Por eso tendrá lo que se merece.
Pero para empezar, hazte ateo o atea:



El antropocentrismo fue un avance en la historia de la humanidad, se enfrentó al pensamiento único del momento: la teoría teocéntrica. Hoy día, aún no esta extendida entre los 6000 millones que habitamos el planeta.
El antropocentrismo introdujo u poco de luz en el pensamiento teocéntrico dominante, basado en la oscuridad y en la superstición.
500 años despus nos puede dar “la risa” y buscar fundamentos anacrónicos para criticar el antropocentrismo.
Por qué cuento este rollo? porque el tal especismo es simplemente un racismo( una variedad evolucinada del racismo prototipo del siglo XIX).
Mas de la mitad de la población del planeta vive bajo pensamientos dominanates teocéntricos.Que hacemos?
Comment por maría — 17- 10-2006 @ 12:30 am
Lo que trato de explicar es que, precisamente, las religiones y en especial el teocentrismo son construciones hechas por el hombre a su medida. Desde mi punto de vista, es el hombre consciente el que, creyéndose merecedor de “algo más” que el resto de los seres vivos, crea las religiones que aunque luego lo someten no dejan de ser producto directo de su ego o en este caso, hablando en general, de su antropocentrismo. Es cierto que el “teocentrismo” y las religiones en general siguen fastidiando hoy en día en muchas partes del mundo, pero no fue el antropocentrismo el que lo saco de ese agujero, sinó el que lo metió en él. Como mucho, podríamos hablar de que cierto racionalismo humanista del que derivan cosas como los derechos humanos (que son papel mojado) es el que en determinados momentos de la historia libró un poquito al ser humano de sus miserias. pero sólo un poquito.
Qué hacemos? Esa es la gran pregunta…
Comment por Maneu — 17- 10-2006 @ 1:38 am
Me da la impresión de que el asunto no es creer en Dios o no, el asunto es creer en las religiones (que si son un invento humano) y en la imagen que nos venden de Dios
Comment por Miguel — 06- 03-2007 @ 4:07 am
hola
Comment por karla claure — 17- 09-2007 @ 10:07 pm
Hola
tenemos que hacer un trabajo de esta caca!
Comment por Jose y Ami — 23- 06-2008 @ 2:00 am