El mundo en la encrucijada
No hace falta más que estar vivo para darse cuenta del complicado rumbo que están tomando las cosas en el pequeño planeta que habitamos. Hablo, claro está, del camino por por el que se van precipitando los acontecimientos de la mano del hombre (y de la mujer). La posibilidad de un desbordamiento aparece simultaneamente en varios frentes.
- La globalización económica de mano de grandes multinacionales y de organismos como el FMI, OMC, y el Banco Mundial entre otros están imponiendo sus criterios mercantilistas con el pretexto del libre mercado y el libre flujo de capitales a nivel planetario. Empresas y organizaciones nada democráticas dictan sus criterios de saneamiento económico olvidándose de cualquier consideración social con tal de favorecer los beneficios de las grandes multinacionales. En la nueva era mundial del capitalismo el dinero es más intangible que nunca. Pero todo es dinero, y el dinero poder…
- Esta situación es propicia para que el Imperio expanda su campaña de lucha contra el terror en el marco del llamado Nuevo orden mundial para el siglo XXI que Bush y la más rancia derecha capitalista norteamericana pretenden imponer en su país y proyectar internacionalmente. Una política del miedo sustentada en la promoción mediática del llamado choque de civilizaciones que persigue la sumisión de los ciudadanos y la renuncia a sus libertades a cambio de supuesta seguridad. Con propuestas como las Actas patrióticas se pretende legalizar y exportar un modelo que suspende libertades fundamentales y permite el secuestro indefinido, la tortura, la intercepción de comunicaciones y toda una larga lista de despropósitos que en nombre de la lucha contra el terror justifica la instauración de un estado fascista maquillado de la esencia del mundo libre. Un modelo que empieza también a calar en una parte de la sumisa vieja Europa…
- Este contexto ideológico busca la desmovilización ciudadana basada en la idea de la permanente amenaza terrorista y en la arenga patriotera más simplona tratando de esconder (o no) ciertas necesidades estratégicas relacionadas con la nueva situación geopolítica y principalmente con el control de los recursos energéticos en un momento en el que ya se habla abiertamente de la teoría del pico petrolero (peak oil). Estados Unidos es cada vez más dependiente de la importación de crudo (su producción interna ya hizo pico en los años 70) y no puede permitir que la creciente demanda de China e India y la inestabilidad en oriente medio pongan en peligro su abastecimiento y en crisis su delicada economía. Las invasiones de Irak y Afganistán bajo el trabajado pretexto de la lucha antiterrorista responden a estos intereses. Y todo hace prever que en los próximos años asistiremos a nuevas guerras y masacres relacionados con la crisis energética que se avecina.
- Estados Unidos no firmó el Protocolo de Kioto, un intento de la comunidad internacional por frenar el calentamiento del planeta producido por la contaminación derivada principalmente de la emisión de CO2 y otros gases a la atmósfera como consecuencia del empleo masivo de combustibles fósies. Las actividades humanas están rompiendo el equilibrio ecológico del planeta, alterando los ecosistemas y eliminando infinidad de especies animales y plantas. Muchos científicos están convencidos de que el cambio climático ya está en marcha. Detenerlo supondría un esfuerzo y voluntad política global sin precedentes para la implantación masiva de las llamadas energías limpias, algo que por el momento no parece inminente. Ni siquiera nadie puede asegurar que, manteniendo el modelo de consumo actual en occidente y el patrón global de economía capitalista las energías renovables sean la solución al problema.
- La globalización económica y el modelo de desarrollo de la economía capitalista está aumentando la fractura entre el norte y sur del planeta. Mientras el "norte civilizado" se afana en esquilmar los recursos planetarios para sostener lo insostenible, en el sur padecen la miseria, las guerras el hambre y las enfermedades. Las multinacionales de la rapiña de los recursos no tienen escrúpulos a la hora de sacar tajada. Oro, platino, diamantes, petróleo, gas, coltán… Y de paso, los mayores exportadores de armas trafican para eternizar las guerras y el sufrimiento. En estas circunstancias, la inmigración al norte, el sueño prometido, es más que un simple capricho. Estamos en deuda con el sur, y tarde o temprano la pagaremos…
El mundo está pues en una encrucijada. El buen desencrucijador que la desencrucije…
Puedes acordarte de los muertos del sur cada vez que hables por tu teléfono móvil
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The end of suburbia (En inglés, pero puedes encontrar los subtítulos por la red)
Documental de la BBC "El oscurecimiento global" en inglés (La versión emitida por TV2, puedes encontrarla en la red)


