Utopía Práctica

Una colección ordenada de contenidos que necesitan cierto orden...

 

El Antropocentrismo que no cesa

Paloma cojoneraSi por algo se caracteriza hoy este planeta, es por padecer el antropocentrismo de la especie humana. Pero no siempre fue de esta manera. En distíntas épocas y culturas existieron personas que, en distinta medida, respetaron la naturaleza con la que convivían y trataron de devolverle siempre lo que le quitaron. Es lógico, ya que esa naturaleza forma parde del propio ser humano y no tiene sentido ir en su contra.

La espiritualidad humana veneró la naturaleza como la mejor forma de estar en armonía con los ecosistemas y los seres vivos.  Hoy en día, sin embargo, la mayoría de las grandes religiones son creaciones de base antropocéntrica que construyeron su dios a imagen y semejanza del hombre y que a un mismo tiempo convirtieron la tierra en un espacio de tránsito y sufrimiento hacia la salvación. Un lugar por tanto ajeno a las apiraciones de eternidad del ser humano.

Esta visión del mundo está hoy tan instalada en nuestra sociedad que forma parte incluso de las iniciativas científicas o de las ideas de progreso. El hombre como medida de todas las cosas y el antropocentrismo la única vara de medir. El especismo es una actitud que degrada al resto del mundo vivo por la única razón de una especie dominante. Mientras en todo el planeta se arrasan bosques, se modifican los ecosistemas, y se hacen desaparecer multitud de especies animales en un acto de absoluto desprecio por la vida, nos afanamos con leyes y sanciones en mantener y prolongar a toda costa la vida humana. Los hospitales se llenan de enfermos terminales que se mantienen con química y tecnología como si esa vida que llegó a su fin tuviera más valor que todo lo que arrasamos. Pero la historia de la humanidad está llena de guerras y sangre porque en el fondo el ser humano desprecia también su propia vida…  Por eso tendrá lo que se merece.

Pero para empezar, hazte ateo o atea:

  Ateísmo   Cyberateos  Federación atea  Apostasía
 

 

Esclavos del tiempo

futuro mentiraUna de las construcciones que más llaman la atención en la configuración de las sociedades modernas es la absoluta organización temporal a la que se ven sometidas todas las actividades humanas. Y es que ese logro tan antiguo de la medición del tiempo se ha convertido en el cordón umbilical que nos une a la vida cotidiana. Nada se escapa a su dictado. El horario de trabajo, el del descanso y todas y las necesidades humanas. Incluso  las  vacaciones y el esparcimiento, esos momentos en los que parecemos olvidarnos de ese tiempo que nos ata, son planificados y medidos. Tenemos el tiempo racionado y los minutos, las horas y los días se nos escapan como el agua entre los dedos.

Este vivir cronometrados crea una rutina que resulta muy eficaz para el control y el amansamiento. Todo lo que no sea en tiempo oportuno cae bajo sospecha. Y en los pocos momentos en los que somos capaces de romper esta rutina (a menudo de forma involuntaria), afloran sensaciones y recuerdos de lo que algún día fuimos. Cuando por alguna circustancia pasamos algunos días disfrutando de la naturaleza o simplemente ajenos a lo diario, el sueño expontaneamente se amolda un poco al anochecer y despertamos con la claridad del día o cuando nos lo pide el cuerpo. Cuando no caemos en la cuenta del paso del tiempo y nos desperezamos o nos dejamos llevar por el sol de la tarde, sentimos que el pasar de los días y de las noches no tiene medida que se pueda llevar en la muñeca o poner en la pared del salón. Sentimos... la libertad!.

El tiempo es oro y también poder. Una de las arducias más fructíferas para quienes gobiernan nuestras vidas es la constante evocación del  futuro. Un futuro mejor, un futuro brillante, tener mucho futuro, una sociedad con un gran futuro por delante... A  los políticos se les llena constantemente la boca con mentiras de un futuro cargado de promesas. Pero como bien dice Agustín, esa fe en el Futuro no sirve más que para que aceptemos la realidad que nos imponen el Estado y el Capital que, como el afirma, son los administradores de la muerte:

 "En cuanto imagino en mi vida, en la vida de la humanidad, un momento futuro, estoy trazando una línea de tiempo vacío. Necesariamente, estoy trazando un año de tiempo vacío, una hora de tiempo vacío. De forma que estoy contribuyendo a hacer, de la manera más inmediata, eso que os he esplicado que Ellos hacen: convertir la vida y las posibilidades abiertas en un tiempo contado de antemano, a lo que he llamado muerte".  (Agustín García Calvo "Contra la Paz, Contra la Democracia" ,  Virus Editorial 1993)

 Recuperar la libertad es sacar de su prisión al tiempo, dejarlo estar y que pase como quiera. Y no hay futuro que valga, hay tiempo incontable...

También puedes deshacerte de tu reloj.


El mundo en la encrucijada

No hace falta más que estar vivo para darse cuenta del complicado rumbo que están tomando las cosas en el pequeño planeta que habitamos. Hablo, claro está, del camino por por el que se van precipitando los acontecimientos de la mano del hombre (y de la mujer). La posibilidad de un desbordamiento aparece simultaneamente en varios frentes.

  • La globalización económica de mano de grandes multinacionales y de organismos como el FMI, OMC, y el Banco Mundial entre otros están imponiendo sus criterios mercantilistas con el pretexto del libre mercado y el libre flujo de capitales a nivel planetario. Empresas y organizaciones nada democráticas dictan sus criterios de saneamiento económico olvidándose de cualquier consideración social con tal de favorecer los beneficios de las grandes multinacionales. En la nueva era mundial del capitalismo el dinero es más intangible que nunca. Pero todo es dinero, y el dinero poder…
  • Esta situación es propicia para que el Imperio expanda su campaña de lucha contra el terror  en el marco del llamado Nuevo orden mundial para el siglo XXI que Bush y la más rancia derecha capitalista norteamericana pretenden imponer en su país y proyectar internacionalmente. Una política del miedo sustentada en la promoción mediática del llamado choque de civilizaciones que persigue la sumisión de los ciudadanos y la renuncia a sus libertades a cambio de supuesta seguridad. Con propuestas como las Actas patrióticas se pretende legalizar y exportar un modelo que suspende libertades fundamentales y permite el secuestro indefinido, la tortura, la intercepción de comunicaciones y toda una larga lista de despropósitos que en nombre de la lucha contra el terror justifica la instauración de un estado fascista maquillado de la esencia del mundo libre. Un modelo que empieza también a calar en una parte de la sumisa vieja Europa
  • Este contexto ideológico busca la desmovilización ciudadana basada en la idea de la permanente amenaza terrorista y en la arenga patriotera más simplona tratando de esconder (o no) ciertas necesidades estratégicas relacionadas con la nueva situación geopolítica y principalmente con el control de los recursos energéticos en un momento en el que ya se habla abiertamente de la teoría del pico petrolero (peak oil). Estados Unidos es cada vez más dependiente de la importación de crudo (su producción interna ya hizo pico en los años 70) y no puede permitir que la creciente demanda de China e India y la inestabilidad en oriente medio pongan en peligro su abastecimiento y en crisis su delicada economía. Las invasiones de Irak y Afganistán bajo el trabajado pretexto de la lucha antiterrorista responden a estos intereses. Y todo hace prever que en los próximos años asistiremos a nuevas guerras y masacres relacionados con la crisis energética que se avecina.
  • Estados Unidos no firmó el Protocolo de Kioto, un intento de la comunidad internacional por frenar el calentamiento del planeta producido por la contaminación derivada principalmente de la emisión de CO2 y otros gases a la atmósfera como consecuencia del empleo masivo de combustibles fósies. Las actividades humanas están rompiendo el equilibrio ecológico del planeta, alterando los ecosistemas y eliminando infinidad de especies animales y plantas. Muchos científicos están convencidos de que el cambio climático ya está en marcha. Detenerlo supondría un esfuerzo y voluntad política global sin precedentes para la implantación masiva de las llamadas energías limpias, algo que  por el momento no parece inminente. Ni siquiera nadie puede asegurar que, manteniendo el modelo de consumo actual en occidente y el patrón global de economía capitalista las energías renovables sean la solución al problema.
  • La globalización económica y el modelo de desarrollo de la economía capitalista está aumentando la fractura entre el norte y sur del planeta. Mientras el "norte civilizado" se afana en esquilmar los recursos planetarios para sostener lo insostenible, en el sur padecen la miseria, las guerras el hambre y las enfermedades. Las multinacionales de la rapiña de los recursos no tienen escrúpulos a la hora de sacar tajada. Oro, platino, diamantes, petróleo, gas, coltán… Y de paso, los mayores exportadores de armas trafican para eternizar las guerras y el sufrimiento. En estas circunstancias, la inmigración al norte, el sueño prometido, es más que un simple capricho. Estamos en deuda con el sur, y tarde o temprano la hemos de pagar…

 

El mundo está pues en una encrucijada. El buen desencrucijador que la desencrucije…

Puedes acordarte de los muertos del sur cada vez que hables por tu teléfono móvil

Videos recomendados:

 The end of suburbia (En inglés, pero puedes encontrar los subtítulos por la red)

Documental de la BBC "El oscurecimiento global" en inglés  (La versión emitida por TV2, puedes encontrarla en la red)

El efecto chicle

Pase lo que pase ante las distintas situaciones que se avecinan e independientemente de su alcance, es muy posible que el sistema capitalista global se empeñe en mantener la situación a costa de lo que sea. De nuestras libertades, de la precariedad, de la represión y el miedo, de la manipulación, de la opresión económica…

Es como un niño empeñado en hacer con su chicle el globo más grande. El chicle estira que estira hasta que, ya sabeis, le explota en la cara.

 Para evitarnos el engorro, propongo un apunte de modelo (de los infinitos posibles) que evite la redundancia de la insistencia en el modelo capitalista ya que este, en base a sus principios (máximo beneficio, crear necesidades ficticias, aumentar el consumo...) no puede ni podrá resolver los problemás salvo dejando de ser. Y si deja de ser ya será otra cosa (que tendríamos que construir entre todos y todas).

Os pongo un gráfico por si os ayuda a haceros a la idea… 


La encrucijada energética I

La energía es una de las claves del continuo crecimiento económico de la economía capitalista. Este crecimiento se sustenta en el aumento del consumo que a su vez genera más crecimiento dependiente siempre de energía abundante y barata. En los últimos años, la demanda de recursos energéticos se ha disparado como consecuencia de ese crecimiento y por la gran demanda de las llamadas economías emergentes, especialmente de China e India. En el momento actual el consumo mundial de petróleo se sitúa en torno a los 85 millones de barriles diarios y continúa creciendo. De continuar esta tendencia, se alcanzará rápidamente el máximo histórico de producción de manera que la demanda no podría ser completamente atendida. Esto podría provocar un fuerte incremento de precios, con las implicaciones que esto tiene para la economía, y lo peor de todo, el incremento de la inestabilidad geopolítica por el posicionamiento en torno a este recurso estratégico que podría traer como consecuencia guerras y disputas internacionales.

Los combustibles fósiles son un recurso finito que están sometidos a una demanda en continuo crecimiento. Según nos explican geólogos y científicos, la extracción de un recurso tiene una evolución en forma de campana, lo que implica que después de un periodo en el que se incrementa de forma constante su explotación, se llega a una meseta o cenit a partir de la cual se inicia un declive constante que implica por un lado una menor extracción y por otro un descenso en la cantidad de nuevos yacimientos disponibles para su explotación independientemente de todos los esfuerzos de prospección o de mejora tecnológica. Esta situación fue descrita por M. King Hubbert en 1956 cuando hizo la predicción del pico de producción de petróleo de EEUU para principios de los años 70, tal y como luego ocurrió. Hoy Estados Unidos es el principal importador de crudo a nivel mundial mientras su producción propia continúa descendiendo año tras año.

A nivel global, la predicción sobre el pico de producción está situada entre la primera y la segunda década del siglo XXI y los primeros síntomas de la congestión están sobre la mesa. En el momento de escribir estas letras, el barril de Brent se sitúa en torno a los 70 dólares, muy lejano de los 20 o 30 de hace sólo unos años.

Para entender un poco cual es la dimensión del problema, proponemos una transcripción de una conferencia del Dr. Albert Bartlett, profesor emérito de la Universidad de Colorado titulada “Aritmética, población y energía” en la que se nos habla de como comprender lo que supone el crecimiento continuo y sus implicaciones en el crecimiento de la población mundial y en la explotación de recursos finitos. Esperamos que con este documento tengas para entretenerte un rato y sobre todo, puedas reflexionar sobre las implicaciones reales de lo que se está hablando…


La encrucijada energética II

Si la dimensión del problema ya amuebla un poco nuestra cabeza, es seguro se nos agolparán algunas cuestiones de “fe” que tratan de resistirse al derrumbe que se vislumbra. Fe en la ciencia y en la tecnología que serán capaces de aportar soluciones, fe en la democracia y en la política que sabrá dar respuesta a los retos que se nos plantean… Fe en la administración de la muerte, como dice Agustín.

El consumo energético mundial depende en aproximadamente un 80% de los combustibles fósiles, llevándose el petróleo, que está haciendo pico, la mitad de este porcentaje. El restante 20% se reparte entre nuclear, renovables, hidroeléctrica y biomasa fundamentalmente. Si nos planteamos la sustitución del petróleo y del gas que hará pico en diez o quince años por otras alternativas como las renovables, la nuclear, etc en un escenario de crecimiento, simplemente no será posible tal sustitución. Claro que esta fe también nos habla del milagro del hidrógeno, de los biocombustibles, de la fusión nuclear… Vayamos por partes:

  • Biocombustibles:La producción de maíz de un año de EEUU daría etanol para que funcionase el transporte de este país durante tres o cuatro horas. Los biocombustibles no son viables aplicados a este modelo de consumo. Sería necesario el monocultivo para producir estos combustibles en grandísimas áreas del planeta y sería insuficiente.
  • Hidrógeno:Se considera un vector energético lo que supone que en los procesos para su obtención se consume más energía que la que luego produce el hidrógeno obtenido. Además existen dificultades técnicas que van desde la dificultad de almacenarlo, el volumen que ocupa, su tasa de evaporación, la escasez de algunos componentes con los que se fabrican las pilas de combustible…
  • Solar y eólica: Las mal llamadas renovables por excelencia. Aunque las podemos considerar muy renovables, lo cierto es que ni los aerogeneradores ni las placas fotovoltaicas lo son. Además para construir estos elementos se consume una buena cantidad de energía y su rendimiento no es ni con mucho suficiente para sustituir el modelo de consumo de los combustibles fósiles. No son lo que necesitamos para mantener este modelo de consumo de creciente demanda.
  • Nuclear de fisión: Las centrales nucleares funcionan con uranio que es un recurso finito. Al ritmo actual de consumo queda uranio para 60 años, pero las 445 nucleares existentes suponen únicamente el 7% de la energía mundial. Para sustituir la mitad del petróleo con nucleares sería necesaria la construcción de 3000 centrales en todo el mundo. Y nos acabamos de quedar sin uranio. Además está el gravísimo problema del confinamiento de los residuos que son altamente radiactivos durante miles de años sin existir un modo realmente eficaz de confinamiento. También la posibilidad de un accidente, que aunque nos dicen que remota, la proliferación de centrales en distintos países aumentaría el riesgo de un incidente serio.
  • La fusión nuclear: No se vislumbra en menos de 40 años. Además, es técnicamente muy compleja. Si dentro de cuarenta años se consigue hacerla funcionar sería necesario construir muchas de estas instalaciones que serían muy costosas y llevaría muchos, muchos años ponerlas a funcionar. Quién sabe…
  • Otras…: Existen multitud de formas de obtener energía. De algas, de aire comprimidos, con electromagnetismo… Por ahora, no se sabe de ninguna que pueda ofrecer un sustituto viable para los fósiles, es decir, sea abundante, fácil de obtener, tenga un rendimiento aceptable y resulte rentable. Quien sabe, puede que alguien nos sorprenda algún día con un gran descubrimiento, pero por ahora esto es lo que hay.

Pero la cuestión no es tanto encontrar otras fuentes de energía, que también, como la de cambiar drásticamente el modelo de consumo. Este modelo de despilfarro y continua demanda creciente de recursos no puede más que llevarnos a un callejón sin salida. Un cambio difícil por ser esta la lógica interna de la economía de mercado y, en el fondo, la que tenemos interiorizada los ciudadanos del llamado “mundo desarrollado”. Pero, o se cambia este modelo o llegará el momento en que las cosas simplemente rompan por todas partes y nos encontremos con sorpresas muy desagradables. Situaciones que en esta sociedad de consumidores no seríamos capaces de asimilar. Y suele ser en estos escenarios cuando actúa el lado más oscuro del ser humano.

Para ir un poco más allá de esta cháchara no te puedes perder el documental “Petróleo, humo y reflejos“. Toda una revelación.