Comenzando a andar
Utopía práctica pretende ser una isla de libertad y anarquía. Anarquía de la buena. De la que sirve para caminar. No me voy a extender en este primer mensaje (mañana curro, son las tantas, llevo una gripe en plena efersvescencia y cuatro cervezas para curarla y acetilsalicílico y algo para espectorar, que se me bajó a los bronquios…
Por lo tanto, curiosos de un mundo nuevo, de la utopía que podemos hacer posible en lo que se pueda, esta es vuestra casa.
Nos vemos.


